Alegrías y tristezas del Facebook

Ahora que llevo unos años usando Facebook ya sé lo que es… Es el sitio donde felizmente encuentras gente que creías perdida para siempre y tristemente te encuentra gente que te gustaría que se hubiera perdido para siempre. Pero esto es así, la vida es un pañuelo y Facebook un mini-Kleenex.

Conozco muy pocas personas que son o un día fueron de mi círculo cercano que no tengan Facebook y por una parte me sabe mal, se pierden muchas cosas compartidas que te devuelven 20  años  atrás, se pierden risas, historias, fotos y chismes, cenas de reencuentro, salidas  en “petit comité” a las que estarían invitados para la rabia de los que no (aún estando en el listado de “amigos”).

Se pierden  cosas buenas.

Pero también me alegro por ellos, se ahorran muchos males de cabeza. Jamás había tenido que darle tantas vueltas a la cabeza como con las solicitudes de amistad de Facebook.

Al principio presupones que has de aceptar todo lo que llegue, hasta que dices…. Pero si a toda esta gente no la conozco de nada (ni quiero conocerla, por supuesto), con lo que empiezas a borrar y borrar, y ya dejas de aceptar a nadie sin antes estar segura de que aunque sea por el nombre, conoces a esa persona de algo o quieres conocerla o alguien la conoce y , después de preguntarle, das el visto bueno a que husmee (porque eso es lo que se hace en Facebook) en tus “cosas”.

Hasta ahí la cosa es fácil.

Pero luego llega lo complicado… Qué pasa con esa persona coñazo que jamás te ha caído bien, es más que siempre has evitado sea como sea y hasta fuiste a poner velas de agradecimiento a la Catedral el día que se mudó de ciudad y desapareció de tu mundo? Que haces?  La aceptas? Porque claro, todos tus amigos la han aceptado y vas a quedar fatal si no lo haces, ya sabes… “Ha pasado mucho tiempo”……… ” ahora somos adultos”… Bla bla bla, pero a ellos les caía bien o al menos la soportaban, claro….

O no la aceptas y entonces tienes que aguantar el cachondeo de todos, que rencorosa, que mala eres, pues si no te ha hecho nada…  SÍ, LO SÉ, NO ME HA HECHO NADA!! Pero es que no la aguanto y en ningún momento al abrirme la cuenta firmé ningún contrato que me obligara a hacerlo no? Además es MI Facebook, MIS cosas, MI elección!!

Se nota, que soy de las que no acepta? (Es más hay, casos que solo habérmelo planteado se me ha erizado todo el vello y me han entrado escalofríos solo de pensar en los comentarios y mil post de juegos y tonterías que poblarían mi muro)

Eso sí una vez te pasa esto 2 veces…. Te vas a bloquear y antes de que te encuentren, encuentras tú a todos los “Non Gratos” y los bloqueas ya de buen principio para vivir algo más tranquila. Pero claro, primero has de pasar por lo otro para que se te encienda la bombillita.

Si no tienes Facebook también te ahorras el dilema de admitir a tu jefe y compañeros de trabajo en tu cuenta (yo ese problema no lo tengo, el 90% son encantadores, los demás se bloquean ).

Aunque también puedes hacerte 2 cuentas , una exclusivamente para pelotear a los compañeros de trabajo, llenarles todos los comentarios de “Me Gusta” , decirles lo fantásticos que son, que imaginativos, que bonitas las fotos, que maravillosa te parece la empresa…. Y tener tu cuenta de siempre con toda tu chusma donde dedicarte a ponerlos verdes, escribir amenazas y soltar todas las culebras del mundo por el teclado y luego criticar que te hayan bloqueado. Este modus operandi lo acabo de descubrir esta semana en ese % Non Grato que lógicamente he bloqueado. No es mi estilo, pero es una opción claro está.

Y luego está la familia… Esa parte enrollada y joven que tienen face, tuenti, messenger, whatsapp… De todo, y además te quieren tener en todos lados… Y digo yo… Que les importarán mis fotos en la playa o mis comentarios fuera de mí poco adecuados?? Con esta parte sí que es un dilema… Hay que vetar cosas, otras dejar que las vean, esto sí , esto ni que me paguen…. Complicado como los permisos informáticos en una mega-empresa internacional….

Después hay que ir cortándoles el paso a los cansinos…. Esos  a los que todos, absolutamente toooodos,  tus comentarios, publicaciones, fotos y hasta lo que no has escrito lo han de comentar o darle a me gusta. Y los que se pasan el día jugando y publicando cada punto que consiguen, es de agradecer que se puedan vetar esas publicaciones, pero hasta que te das cuenta también pasa un rato.

Lo bueno es que te vuelve más social (sí, yo antes de Facebook era bastante asocial), aprendes a aceptar que otras personas vean tu vida y la comenten y que puñetas… te encanta que “Les Guste” a las personas que te importan, o que acabarán importándote.

Para mí, Facebook resume muy bien nuestra vida en 3 listas:

Los que queremos tener cerca, lo que queremos tener bien lejos, y una lista echa en papel y lápiz de los que querríamos tener y no tendremos nunca, pero en los que pensamos  cada vez que vemos algo que nos hubiera gustado compartir con ellos.

Así que, pese a que me dé muchos dilemas morales y de diplomacia, seguiré teniendo Facebook , eso sí, sólo con la gente que yo quiera allí y me quieran a mí, claro está.

2 pensamientos en “Alegrías y tristezas del Facebook

  1. Buenas tardes
    He conocido tu blog por un enlace que ha realizado Carlos Blanco.
    Estoy de acuerdo contigo en varias cosas pero no en todas. Salvo muy pocas excepciones mi criterio siempre ha sido invitar o aceptar a aquellas personas que conozco personalmente Y QUE ADEMAS seria capaz de saludar y charlar con ellas aunque fuera de forma breve.
    Por circunstancias de la vida, conozco a muchas mas personas pero digamos que no nos invitamos mutuamente porque nuestro grado de conocimiento no se considera una amistad como tal.
    Tengo una serie de invitaciones pendientes de confirmar pero me temo que se quedaran asi puesto que se trata de personas que no conozco.
    Ahora bien, tambien soy “contacto” (que no amigo) de personas que aun sin conocerlas personalmente, les he solicitado amistad por haber constatado a traves de amigos comunes, que sus comentarios o experiencias contaban con cierta relevancia o me suscitaban cierto interes.
    Lo que esta claro es que cada uno lo utiliza a su manera pero muchos (entre los que me incluyo) lo utilizamos para saber de aquellas personas que han formado parte de tu vida en algun momento (tanto si los tienes como amigos como si no)
    @petertamayo

    • Antes que nada agradecer tu comentario, posiblemente no queda claro en el post y tampoco, como habrás visto, es un blog técnico. Pero en ningún momento discrimino entre personas que conoces personalmente o no, sino (diciéndolo fríamente) entre las que te aportan algo o no. Es decir, que ahí entra toda esa serie de personas de las que me hablas y con las que estoy seguro que si algún día podéis, os encontraréis para hablar.
      Mi “veto” se refiere a ese tipo de personas que se dedican a agregar gente porque sí, la conozcan o no sin tener nada que aportar ni que compartir, y a aquellas personas con las que por cosas de la vida, no hay una buena relación ni nunca la ha habido. Es decir, que el resumen sería que en “mi facebook” cabe todo aquel con quien pasaría un buen rato hablando y de quien me gusta saber que existe en mi vida y no cabe nadie que realmente no me importe lo suficiente ni para preguntarle cómo le van las cosas, haya formado parte o no de mi vida.
      Un saludo.
      @sil_sir

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: