Aullando con los lobos….

Habláis con lobos? Yo sí. Cada día.

Me siento junto a uno de ellos, observo como aúlla a la luna, le escucho, le hablo, observo sus reacciones, siento como observa las mías y, aunque siempre haga como  que presta atención a mis palabras, sólo a veces me escucha.

Raramente me pregunta, y yo le contesto, aunque a veces no tenga clara la respuesta.  Hace no mucho mientras aullaba como siempre, de repente, cambió el tono,  levantó una ceja inquisitoria y, apuntando suavemente una de sus orejas hacia mí,  me preguntó:    -” Porqué estás sola? Porqué todavía no te acompaña un cazador? Que buscas en él que todavía no has encontrado? ”

No esperaba esa pregunta de un lobo,creía que los lobos sólo se preocupaban de cazar y aullar,  me pilló desprevenida y  sólo supe responder vaguedades, sólo supe decir que yo buscaba un Unicornio. Y la pregunta dió vueltas y vueltas en mi cabeza. Ni siquiera sabía responderme a mi misma. No estaba satisfecha con lo que le contesté y no me parecía justo dejar al lobo sin una respuesta sincera.

Así que, cuando creí saber la respuesta, volví al mismo claro del bosque y le expliqué:

”  Lobo, no tengo cazador porque ninguno de los que he conocido ha sabido tener lo que busco y no tener lo que no soporto a la vez. Mi cazador será un hombre seguro de si mismo, leal y fuerte de espíritu, aunque no aparente una grandeza exterior ni su aspecto enamore a simple vista, pero me dará seguridad cuando esté a mi lado.  Sabrá escuchar y sabrá dejar que le escuchen. Será correcto, firme y sincero. Será alguien que sepa entender que no siempre soy buena, que me enfado algunas veces sin motivo y que sepa enfadarse y reñirme sin dañarme, que sea recto y serio pero nunca agresivo. Pero que a la vez sea alegre, que su alegría sólo dependa de él mismo. Será alguien que respete mis silencios y mi espacio cuando lo necesite y que no entienda como indiferencia que yo respete los suyos. Que me consuele sin tratarme como una niña y que sepa dejarse consolar. Será alguien que sepa conversar sin llegar a importar del todo lo que se diga, capaz de imaginar todas las palabras del mundo y que no se ría de las que yo invente. Alguien para quien despertar a mi lado sea una alegría y no un estorbo. Alguien cuya mentira más grande sea decirme que llegará pronto. Debe saber disfrutar de los placeres de la vida, pero no dejarse dominar por ellos. Será un cazador que se doblegue ante la sonrisa de un niño, pero que se mantenga en pie ante los problemas, que sea capaz de afrontarlos y discutirlos. Capaz de ser tierno, pero también con un lado salvaje. Que ame y respete a su familia. Un cazador que me muerda como un lobo pero sin jamás herirme el alma. Un hombre que me abrace al dormir y que me haga creer que si estoy entre sus brazos jamás me pasará nada malo. Un hombre que  me agarre fuerte de la nuca, y que me bese con los ojos antes de hacerlo con los labios.  Un cazador de los que sólo con mirarte a los ojos se cuele tan adentro que haga  desaparecer cualquier otro pensamiento. Que en la intimidad sepa rugir y sepa acariciar, que sepa ser salvaje sin dar miedo y que no tenga miedo a los sentimientos ajenos. Alguien que sepa sentir y que sepa hacer sentir. Alguien, en definitiva, que sepa llenar de felicidad el lado vacío de mi cama.

Y eso sería fácil, Lobo, si no fuera porque además no debe ser alguien egoísta, ni apático con el resto del mundo, ni que se encierre en mí y desconecte del resto de su vida. No debe ser agresivo, jamás debe levantarme la mano, pero tampoco débil, ni quejicoso. Ni debe mostrar lealtad falsa y después a mis espaldas ser infiel. Jamás debe usar el chantaje emocional ni las amenazas. Y, sobre todo, no debe mentir nunca y menos aún cuando se le pregunta y se le pide la verdad.

Y ese cazador no existe…

Sabes tú, Lobo, donde viven los Unicornios?….”

Y el majestuoso lobo agitó su oscuro pelaje, me miró largamente, como si supiera la respuesta y no me la quisiera decir,  y con una sonrisa como la de haber ganado una apuesta, giró su suave cabeza y volvió a aullar a la luna sin hacer ningún comentario y  sin entender nada de lo que le explicaba aunque con la curiosidad satisfecha, al menos de momento.

3 pensamientos en “Aullando con los lobos….

  1. me encanta como escribes churrii!!!! pero en esas palabras hay tanto rencor e impotencia que me preocupa demasiado. Como dice mi madre no hay que esperar nada y a nadie ya que así no hay desilusión y por consecuente sentimiento de fracaso. Simplemente HAKUNA MATATA…VIVE Y SE FELIZ CHUUUUUUUUUU!!!! MIL BESITOSSSS

    • Mi niñaaaaaaaaaaaaaa!!! No te preocupes linda, ya sabes que olvido pronto los rencores y siempre sonrío pase lo que pase y pese a quien pese. Sólo son palabras al viento que al fin y al cabo lo único que significan, si sabes leer entre líneas, es que el hombre ideal no existe, que el hombre ideal es aquel de quien te enamoras tanto que te gustan hasta sus defectos (que sólo ven los demás , claro). Me conoces suficiente como para saber que no necesito nada de nadie y que ya he aprendido a no esperar nada de nadie. Los fracasos sólo son lecciones para no volver a equivocarse y la vida consiste en eso, en equivocarse y mejorar y seguir hacia adelante con una sonrisa en la cara. Un besito princesa! Miss yoy so so much!!!

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